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4.
Internet para la salud
Un
deportista joven y sano fue llevado al hospital
en situación crítica. Presentaba fiebre elevada,
debilidad e infección grave. Las pruebas del laboratorio
confirmaron que la infección era necrotising fasciitis
(conocida habitualmente como "bacteria carnívora").
La única solución posible para detener el proceso
y salvar su vida parecería ser la amputación urgente
de la pierna, hasta que uno de los médicos recordó
haber visto un artículo referente a nuevas formas
de tratamiento de miembros infectados por necrotising
fasciitis. Tras una rápida consulta a MEDLINE -uno
de los bancos de datos médicos más importantes de
Internet- los doctores pudieron encontrar y recuperar
el artículo, y aplicar el procedimiento y el tratamiento
recomendados. El joven pudo salvar su vida y su
pierna, y ha vuelto al deporte.
De
los 52 millones de muertes en todo el mundo durante
1996, más de 40 millones se produjeron en el mundo
en desarrollo. Más de 12 millones de ellas eran
de niños menores de cinco años, la mayoría de los
cuales murió de causas evitables. Muchas de estas
muertes podrían haberse evitado y alguno de los
problemas a los que hicieron frente los profesionales
sanitarios podrían haberse superado si se dispusiese
de la información adecuada cuando era necesaria.
Pero la pobreza de la información es uno de los
obstáculos más graves a los que hacen frente los
profesionales de la sanidad del mundo en desarrollo.
Durante
decenios, los países en desarrollo han sido muy
conscientes de que la atención de las necesidades
humanas básicas -tales como la sanidad y la educación-
no sólo es fundamental para el bienestar de su población,
sino también un requisito previo para cualquier
labor de desarrollo económico. Internet, debido
a sus aspectos peculiares tecnológicos y económicos
-tecnologías digitales eficaces que pueden distribuir
datos, textos, imágenes y vídeo de forma interactiva
y asíncrona con bajos costes- da nuevas esperanzas
a los países en desarrollo.
Para
los países en desarrollo, dada su infraestructura
deficiente y el acceso inadecuado a la informática
en los hogares y en las instituciones públicas,
las probabilidades de consulta paciente/doctor y/o
paciente/sitio Internet son escasas. Lo que por
el contrario es viable, y podría tener una repercusión
importante en los servicios sanitarios de los países
en desarrollo, es la consulta entre profesionales
de la sanidad a través de Internet y el acceso de
los profesionales a la consulta en sitios Internet.
En
Ginnack, por ejemplo, un pueblo de una lejana isla
en el río Gambia -dos enfermeras, Rosemary Sturdy
y Marlous Kok, combinan una cámara digital y un
computador de mesa para diagnosticar dolencias y
controlar las diversas enfermedades en la comunidad
local. Sturdy y Kok utilizan la cámara digital para
tomar imágenes de signos visibles, cargarlas en
el computador y enviarlas a Banjul para que las
examine un doctor. Si éste necesita una mayor evaluación
de las imágenes, las envía por Internet a Global
Synergy en el Reino Unido, en donde se retransmiten
a especialistas de todo el mundo para obtener un
diagnóstico. El soporte lógico de compresión permite
hoy en día reducir una imagen típica de rayos X
en un factor de 30:1 sin que se pierda información.
Con este nivel de compresión, la imagen puede enviarse
sin ninguna dificultad por cualquier red existente
de telecomunicaciones. La pobreza de la información
es uno de los obstáculos más graves a los que hacen
frente los profesionales sanitarios del mundo en
desarrollo.
Una
universidad de medicina típica de Estados Unidos
se abona a más de 11 000 publicaciones, mientras
que las instituciones similares de los países en
desarrollo sólo pueden tener acceso a menos del
5% de dicha cifra. Además, los conocimientos médicos
evolucionan rápidamente. Tradicionalmente, los nuevos
conocimientos tardan hasta cinco años en darse a
conocer, incluso para aquellos de la profesión que
están razonablemente bien conectados al flujo internacional
de información. Fuera de la capital y de los grandes
centros urbanos de los países en desarrollo este
lapso de tiempo puede ser, evidentemente, muy superior.
Internet puede acortar significativamente este tiempo,
y abrir toda una nueva gama de recursos de información
a los profesionales sanitarios de los países en
desarrollo.
Las
condiciones sanitarias deficientes de muchos países
en desarrollo contribuyen a la aparición y extensión
de las enfermedades infecciosas. El sistema de información
de la OMS sobre enfermedades que se producen en
todo el mundo reúne a los actores principales en
la respuesta internacional para el control de las
epidemias. La utilización de Internet para intercambiar
información de primera mano permite diseminar rápida
y ampliamente informaciones cruciales a los funcionarios
públicos de la sanidad, los Ministerios del ramo
y los profesionales sanitarios sobre el terreno.
La Meningococcal meningitis, por ejemplo, se produce
por epidemias estacionales en un grupo de 17 países
subsahariamos que constituyen el denominado "cinturón
de la meningitis". Durante la estación seca de la
meningitis, se precisa una información diaria de
los casos para vigilar la aparición de una epidemia.
Cuando se alcanza un cierto umbral, es necesaria
la vacunación en masa. El intercambio de información
a través de Internet no sólo permite supervisar
la evolución de la enfermedad, sino que aporta también
el apoyo fundamental de las comunicaciones para
la planificación y la movilización de los equipos
encargados de las vacunas que se despliegan en las
zonas afectadas.
El
futuro de los servicios sanitarios por Internet
depende considerablemente de la superación de una
serie de barreras de infraestructura, reglamentarias
y económicas. Para los países desarrollados, aspectos
tales como la privacidad y confidencialidad, concesión
de licencias, responsabilidad por prácticas defectuosas,
pagos de servicios y reembolsos, tienen gran importancia.
Por el contrario, en los países en desarrollo, los
aspectos de la reglamentación distan aún de ser
un tema candente de su agenda sanitaria. Para muchos
de ellos, la máxima importancia reside en contar
con acceso a la infraestructura de comunicaciones
necesaria, con un coste razonable, y en adoptar
las medidas iniciales para establecer proyectos
piloto de telemedicina. La UIT ha estado apoyando
activamente a los países en desarrollo para que
logren estos objetivos.
5. Internet para la educación
La
educación y la capacitación son determinantes primarios
de las perspectivas de un país en cuanto a desarrollo
económico y humano y competitividad internacional.
Una de las lecciones valiosas aprendidas del milagro
económico asiático es que el nivel de educación
es uno de los factores aislados más importantes
que explican el gran crecimiento económico de los
pasados decenios. Aun así, en 1996, casi 1 500 millones
de niños y adultos de todo el mundo eran analfabetos.
La educación a distancia ofrece oportunidades de
aprendizaje a estudiantes que por una serie de razones
-distancia geográfica a los centros de educación,
horarios de trabajo, limitación de recursos financieros
y otros- quedan excluidos del sistema educativo.
Desde una perspectiva nacional, la estrategia permite
un aumento considerable del número de personas instruidas-
lo que tiene efectos positivos en la economía nacional
general. Además, a nivel universitario, el aprendizaje
a distancia suscitó la esperanza de detener la fuga
de cerebros que la mayoría de los países en desarrollo
sufre cuando las personas más instruidas salen al
exterior para su capacitación y aproximadamente
el 50% de ellos nunca vuelve. Para el sistema educativo
general de un país, la enseñanza a distancia promete
un aumento de las economías de escala y una reducción
de los costes de infraestructura.
En
los últimos años, el número de programas de enseñanza
a distancia en los países en desarrollo ha crecido
a un ritmo exorbitante. Tanto es así que las seis
universidades de enseñanza a distancia más grandes
del mundo están situadas en países en desarrollo
(véase el cuadro 2).
En
un número significativo de casos, los resultados
han sido bastante desalentadores debido principalmente
a: a) apoyo inadecuado de los enseñantes; b) sentido
de aislamiento a causa de la falta de interacción
con otros estudiantes; c) enfoque hacia los programas
de tipo correspondencia; y d) largas demoras en
la respuesta a las necesidades de los estudiantes.
Con la aparición de Internet, la experiencia de
la enseñanza a distancia se ha transformado totalmente
y muchas de sus barreras se han superado. Internet
constituye un aula virtual cuya esencia es la interactividad
intensa y el intercambio de recursos e información.
Para muchos países en desarrollo, el paso a una
enseñanza de base electrónica ha tropezado con dificultades.
En muchos países, el Estado -que tradicionalmente
ha sido el financiero principal de la enseñanza-
hace frente a restricciones fiscales graves y a
la retirada de su antigua participación directa.
Pero a medida que los Estados nacionales reduzcan
su financiación, otros dos tipos de instituciones
aumentarán su participación financiera en el sector:
las entidades multilaterales de préstamo y las compañías
del sector privado. Algunas de estas instituciones
privadas del mundo en desarrollo, cuentan no sólo
con los fondos necesarios para llevar la informática
y las redes a sus servicios educativos, sino que
también han tenido bastante éxito en la movilización
financiera a través del mercado de valores, como
es el ejemplo de la Education Investment Corporation
(Educor) de la República Sudafricana. El grupo -que
invierte en enseñanza y colocación de personal-
ha experimentado un crecimiento explosivo durante
los últimos años. Su división educativa se vale
de más de 4 000 facultades para impartir enseñanza
a 300 000 estudiantes inscritos en sus 160 especialidades.
En junio de 1996 se sacaron en la bolsa de Johannesburgo
títulos de la compañía. La rentabilidad de Educor
llegó a más de triplicarse entre diciembre de 1996
y finales de 1997, mientras que los beneficios de
la explotación aumentaron el 78 por ciento en el
mismo periodo. La capitalización en el mercado de
Educor rebasa ya los 433 millones de USD.
Las
experiencias anteriores muestran que el establecimiento
de programas de educación a distancia por Internet
en los países en desarrollo no sólo es conceptualmente
viable sino también prácticamente factible. La creación
de la infraestructura necesaria de comunicaciones
suele ser lo más fácil y a la larga la parte más
económica del proceso. Lo que parece mucho más difícil
de lograr -en términos de tiempo y costes- es la
continuidad en la producción y el suministro de
contenidos. Para una serie de países en desarrollo,
el "desafío de contenidos" pudiera ser incluso mayor
debido al hecho de que: a) el contenido de los programas
de educación a distancia presenta características
singulares para el carácter en línea de los servicios
prestados; y b) el contenido ha de ser adaptado
a las necesidades educativas locales. A pesar del
"desafío de contenido" Internet parece no sólo fomentar
los servicios educativos tradicionales de todo el
mundo, sino también transformar la forma en que
se comprende y experimenta el proceso de aprendizaje.
6.
Internet para los operadores de telecomunicaciones
públicas
Poco
queda del antiguo mercado casi monopolístico de
las telecomunicaciones al abrigo de la irrupción
de la competencia. Las fuerzas en paralelo de la
mundialización y el cambio tecnológico han hecho
que incluso en los países que no han concedido aún
licencias adicionales para competencia de operadores,
a nivel nacional e internacional, frente al operador
establecido, se aprecie considerablemente la influencia
de los mercados competitivos (véase la figura 7).
Pero la competencia con los operadores de telecomunicaciones
públicas de los países en desarrollo viene de un
origen inesperado. No experimentarán necesariamente
la competencia procedente de pequeñas compañías
que se inician, asociadas quizás a una universidad
o a un organismo no estatal. Y sin embargo éste
es el caso frecuente de los ISP, al menos en los
primeros años. Uno de los aspectos distintivos de
Internet es que las barreras para la entrada en
el mercado son relativamente reducidas. Ello afecta
a los operadores de telecomunicaciones públicas
(PTO) porque indica que es posible para un gran
número de pequeñas compañías sin una base de usuarios
establecida que defender y un programa de inversiones
que amortizar, entrar en el mercado.
El negocio de Internet permite también en sí mismo
una combinación o agrupación fácil con otros servicios.
De esta manera, el ISP típico puede estar ya establecido
en un campo próximo, tal como el de la distribución
de soporte lógico, el de cable local/TV por satélite,
o el de alquiler de vídeos. Pero de los múltiples
servicios ofrecidos, el que presenta el mayor dilema
a los PTO es la telefonía IP. Por un lado, promete
reducir el precio de las llamadas telefónicas internacionales
para los ciudadanos del país. Pero por otro, puede
considerarse a la telefonía IP como un caballo de
Troya que amenaza minar la estructura de precios
del PTO en cuestión y socavar su negocio rentable
consistente en dar origen y terminación a las llamadas
internacionales. De esta manera la telefonía IP
puede amenazar a la capacidad de los PTO para invertir
en la ampliación de las redes nacionales y cumplir
sus obligaciones de servicio universal.
La
telefonía IP no deja de ser en suma un desafío importante
para los PTO de los países en desarrollo, reto que
es aconsejable que acepten y no dejen de lado. El
hecho de que la telefonía IP esté aún en su infancia
y que ocupe únicamente un porcentaje pequeño del
tráfico total de telecomunicaciones internacionales
significa que los países en desarrollo tienen cierto
tiempo para preparar una estrategia con la que abordarlo
cuanto resulte una amenaza real, como sin duda lo
será. Algunos elementos de dicha estrategia pueden
incluir lo siguiente:
-
asegurarse
de que las tasas de liquidación están, en la
mayor medida posible, alineadas con las tendencias
de los costes, de forma que se minimice el margen
que el tráfico telefónico IP aprovecha respecto
al tráfico RTPC de entrada;
-
minimizar
la brecha entre las tasas de liquidación con
los distintos corresponsales y renegociar todo
acuerdo restante de "el que envía se queda con
todo", a fin de eliminar cualquier posible "puerta
trasera" para el tráfico de telefonía Internet;
-
negociar
con los PTO extranjeros la compartición de los
costes de las líneas arrendadas internacionales
utilizadas para el tráfico Internet;
-
desarrollar
documentos de reglamentación y de política que
expliquen claramente el estatuto de la telefonía
Internet y, según convenga, establecer un calendario
para la liberación plena del mercado.
7.
¿Reglamentar o no reglamentar?
Tal
vez no haya un tema que divida tanto a la comunidad
de Internet como la reglamentación de ésta. Para
algunos Internet es simplemente un nuevo método
de comunicación y de realizar negocios, y al igual
que en todos los avances de este tipo el marco reglamentario
tendrá que adaptarse y modificarse. Para otros,
Internet es una nueva frontera que fue creada expresamente
para funcionar sin interferencia estatal.
La
regulación del contenido de Internet
es una de las áreas en las que el público de algunos
países se ha opuesto vivamente. Por otro lado, surgen
en algunos casos inquietudes legítimas en cuanto
a, como mínimo, la idoneidad de ciertos contenidos
que se transmiten por Internet, la cual es accesible
en todo el mundo y por tanto ejerce una gran influencia.
En el tratamiento de este asunto, algunas administraciones
nacionales están elaborando políticas que mezclan
la legislación restrictiva con la promoción de la
autorregulación por la industria. En Malasia, por
ejemplo, la nueva legislación que se debate en el
Parlamento prohíbe a los ISP distribuir "contenidos
que sean indecentes, obscenos, falsos, amenazadores
o de carácter ofensivo con intención de molestar,
abusar, amenazar o acosar a toda persona". No obstante,
se establecerá un "foro de contenidos" (que puede
radicarse en una entidad de la industria) para preparar
un "código de contenidos" que incluya "procedimientos
modelo para tratar los contenidos ofensivos o indecentes",
"restricciones a la provisión de contenidos inadecuados"
y "métodos de clasificación de contenidos".
Las
leyes y políticas de derechos de autor constituyen
un importante componente del debate sobre contenidos.
Las leyes sobre derechos de autor tratan de equilibrar
una serie de intereses. Por un lado, los creadores
de obras y los poseedores de derechos de propiedad
intelectual tienen derecho a incentivos y a compensación
por la utilización de sus obras y para la protección
contra empleos no autorizados. Por otro lado, los
distribuidores y usuarios de obras creadas buscan
un acceso asequible y fácil al material objeto de
esos derechos. Tradicionalmente, algunos observadores
de los países en desarrollo han opinado que el actual
régimen de derechos de autor protege los intereses
de los países desarrollados, mientras que restringe
injustamente el flujo de información y de las obras
hacia los países más pobres y sus ciudadanos. Los
defensores de esta opinión han sido especialmente
reacios a continuar y a ampliar el enfoque tradicional
de derechos de autor en Internet, pues consideran
a la red como tal vez la última y mejor oportunidad
de garantizar un acceso equitativo a la información
necesaria para el desarrollo social y económico.
La
privacidad en Internet, otro tema que suele
estar en el punto de mira de los reglamentadores,
parece ser más una preocupación de los países desarrollados
que de los países en desarrollo. Las deficiencias
en la infraestructura, el comportamiento inadecuado
de la red y los costes de los servicios parecen
superar a los problemas de privacidad en muchos
países en desarrollo.
Un
tema común que se asocia a todo debate sobre la
reglamentación de Internet es el de la jurisdicción.
De cara a un fenómeno mundial, los procedimientos
que evitan las disputas relativas al alcance de
las leyes nacionales adoptan una nueva dimensión
y desafían también a la posible eficacia de las
leyes de Internet. El carácter mundial de Internet
y el hecho de que los ISP, los proveedores de contenidos,
los usuarios y los servidores, a menudo situados
en lugares diferentes en el mundo, se reúnan momentáneamente
en un "encuentro electrónico", hace de ésta una
situación problemática para que los tribunales de
un país puedan ejercer jurisdicción sobre una parte
Internet situada en otra jurisdicción. A pesar de
ello, los tribunales nacionales han mostrado cierta
disponibilidad a ampliar su jurisdicción a varios
aspectos de Internet para los sitios situados en
una jurisdicción diferente.
Por
último, mientras que Internet ha sido a menudo considerada
como la esencia misma de un mercado libre y abierto,
las tendencias recientes hacia la concentración
indican que tal vez las autoridades de política
de competencia tengan que examinar más detalladamente
el asunto. En el mercado de redes medulares, los
tres suministradores principales controlan más del
70% de éste, mientras que el líder del mercado de
la prestación del servicio minorista, AOL, tiene
más abonados que sus diez competidores máximos en
todo el mundo. Mientras que Internet puede sin duda
ser "especial", no es inmune a las tendencias que
empujan al oligopolio en todas las industrias.
8.
Un instrumento de política para el desarrollo de
Internet
¿Y
después qué? Aunque la predicción de las nuevas
tendencias en Internet es siempre un tema peligroso,
el próximo escalón lógico en la evolución de Internet
será casi sin duda hacia un verdadero sistema multimedio,
incluyendo vídeo en tiempo real, audio, efectos
de animación y aplicaciones interactivas, tales
como la telefonía o la videotelefonía. Los requisitos
de banda ancha para las aplicaciones multimedio
son de un orden de magnitud superior a los incluso
necesarios para la exploración de la Red. Aun así,
ya puede verse la demanda potencial de este nuevo
tipo de servicio. Pero esta fase de la evolución
de Internet, aunque acabará definitivamente superada,
encierra potencialmente la semilla de la destrucción
de la utilidad de Internet para otros fines.
En
términos de requisitos de anchura de banda, la repercusión
de las aplicaciones multimedio será para la exploración
de la Red lo que dicha exploración era para el correo
electrónico. En otros términos, a menos que haya
una mejora radical en la calidad de Internet y en
la capacidad de sus redes medulares, el tráfico
multimedio puede llevar a otras aplicaciones a un
paro drástico. La "tragedia de los Comunes de Internet"
es que el fichero rotating.GIF de una persona es
el de "espera en todo el mundo" para otra. Si se
dispusiese en todo el mundo de anchura de banda,
a un precio razonable y en cantidades abundantes,
esto no sería un problema. Pero la anchura de banda
continúa siendo un artículo escaso y caro, especialmente
para el mundo en desarrollo. A menos que se elaboren
políticas sensibles para establecer apropiadamente
los precios de la anchura de banda y del acceso
a la Red, Internet multimedio continuará siendo
un sueño inaccesible en muchos países.
¿Qué
medidas deben adoptar los artífices de la política
de los países en desarrollo para que los beneficios
de Internet se distribuyan lo más ampliamente posible?
Promover
la industria
- Poner
de manifiesto el apoyo a las aplicaciones de Internet,
al más alto nivel del gobierno.
- Promover
una campaña activa de sensibilización del público.
Construir
infraestructura
- Aumentar
la participación del sector privado.
- Abrir
el mercado de telecomunicaciones básicas a una
gama más amplia de protagonistas e inversores.
Ampliar
el acceso a la infraestructura y a los servicios
Permitir
esquemas tarifarias especiales concebidos para promover
los servicios Internet cursados por la RTPC, tales
como los de reducciones de precios para una segunda
línea o los de llamadas telefónicas locales sin
medición en el caso de tasas de abono mensual fijas.
Promover
la utilización de Telecentros y de otros medios
de ampliar el acceso en las comunidades deficientemente
servidas.
Promover
el crecimiento del mercado de acceso a Internet
- Promover
la competencia en el mercado de prestación de
servicio Internet.
- Supervisar,
y si es necesario intervenir para velar por que
los precios de las líneas arrendadas, especialmente
las del servicio internacional, estén orientados
a los costes.
Promover
la producción de contenidos a nivel local
- Crear
y aplicar un marco legal que proteja la propiedad
intelectual y los derechos de autor.
- Considerar
la concesión de ayudas y de proyectos de demostración
para ayudar a la producción de contenidos en las
fases iniciales.
Estimular
la utilización
- Asegurar
un acceso con precio razonable para escuelas,
universidades, bibliotecas y otras instituciones
de servicio público.
- Dotar
a todos los ciudadanos de una dirección virtual
de correo electrónico.
Este
texto se ha extraído del Informe Challenges
to the Network: Internet for Development.
Se analizan los efectos que el desarrollo de Internet
tiene ya, o puede tener, en una serie de ámbitos
de interés social y económico, como el comercio,
la salud y la enseñanza. Se examinan asimismo las
características que distinguen a Internet de los
servicios de comunicación existentes, así como su
actual difusión en todo el mundo. Por último, se
estudian las posibles repercusiones de Internet
en los PTO de los países en desarrollo y se destacan
algunos de los desafíos en materia de reglamentación
que plantea la singular idiosincrasia de esta nueva
y revolucionaria tecnología
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