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Por Guillermo Caro*
"Cuando asumimos la responsabilidad de una comunicación
de bien social debemos pensar en las vidas que se
pueden salvar, pero también en las que se pierden
por una comunicación improvisada y poco profesional
".
Para ejercer la comunicación de bien social podemos
valernos de los extensos recursos que nos ofrece
la comunicación en general como ser: la publicidad,
periodismo, propaganda, comunicación de persona
a persona, rumor, etc. Utilizar desde un volante
o folleto hasta un spot televisivo, desde una gacetilla
hasta una nota periodística, desde un comentario
hasta un discurso público.
La comunicación de bien social, a pesar de tener
objetivos diferentes a los de la publicidad en general,
posee elementos comunes. Para que nuestra intención
no sólo se traduzca en una buena acción sino en
una "acción eficiente" debemos tener en cuenta la
mayor cantidad posible de información, conocimientos,
técnicas y ciertas etapas a seguir para lograr la
efectividad del mensaje y la eficiencia de los objetivos
planteados.
PRIMERA ETAPA:
Determinar cuál es el problema que debe resolver
la comunicación de bien social.
Debemos tener muy en cuenta la información como
punto de partida. De ésta se desprenderán los pasos
subsiguientes y dependerá de su exactitud el resultado
posterior. La investigación es la indagación exhaustiva,
el examen cuidadoso y crítico, en la búsqueda de
hechos, antecedentes, principios, etc., que aportan
información al problema a resolver a través de la
comunicación.
Se investiga para obtener la información suficiente
y poder así elaborar una certera estrategia de comunicación
y una correcta formulación del mensaje. Investigar
el grado de información, aceptación y asimilación
en el receptor del tema, es importantísimo para
una efectiva elaboración del mensaje.
La investigación nos ayuda a conocer:
· La verdadera dimensión del problema.
· A formularlo correctamente.
· La gravedad de la situación y las posibles consecuencias
si no se toma una acción inmediata.
· A conocer la percepción y el conocimiento de la
gente sobre el tema.
· Su predisposición a participar o a ser indiferente.
· Los problemas nuevos y desconocidos.
La información nos permitirá elaborar un informe
y esbozar un cuadro de situación que nos posibilitará
plantear los objetivos del plan de comunicación,
dentro del programa de acción.
SEGUNDA ETAPA:
Definir el objetivo de comunicación. "Sin objetivos
fracasamos antes de haber comenzado" .
El objetivo de comunicación está conformado por
aquellos conceptos acerca del producto o servicio
social que se desea que la comunicación transmita
al público receptor. Debe ser claro, preciso, posible
y mensurable. No debemos confundir el objetivo de
la acción con el objetivo de comunicación. El primero
describe las intenciones del programa. Difiere del
objetivo de comunicación por ser distinta su formulación
y en consecuencia su resultado: por ejemplo, erradicar
una determinada enfermedad.
El segundo, en cambio, describe intenciones de la
comunicación. por ejemplo dar a conocer, a las madres,
de un programa de vacunación. Si no definimos lo
que queremos lograr con la comunicación, cualquier
mensaje dará lo mismo y no obtendremos los resultados
esperados.
Philip Kotler y Eduardo Roberto se refieren primero
al objetivo del marketing social definiéndolo como
el cambio de una idea o conducta adversas o la adopción
de nuevas ideas y conductas. Las ideas y las conductas
son el "producto" que ha de promoverse.
Definen tres tipos de producto social que es bueno
tenerlo claro para definir luego el objetivo de
comunicación.
1- Idea:
a) La creencia: es una concepción que se
establece respecto a un asunto de hecho, no incluye
una evaluación. Ejemplo "el cáncer puede ser
controlado si se detecta a tiempo".
b) La actitud: son evaluaciones positivas
o negativas de personas, objetos, ideas o sucesos.
Ejemplo "los niños previstos son mejor atendidos
que los niños de embarazos accidentales".
c) El valor: son ideas globales respecto
a lo que es correcto y erróneo. Ejemplo "los
derechos humanos".
2- Práctica:
a) El acto: como "presentarse a una vacunación".
b) La conducta: como "abandonar el tabaco
o utilizar preservativos para el control de nacimientos".
3- Objeto tangible:
Como por ejemplo la "píldora anticonceptiva o
el cinturón de seguridad". Lo importante no
es sólo la información sino el cambio de actitud.
Por ello, la finalidad de una campaña de nutrición
no es simplemente ayudar a los consumidores a saber
más y a desear una mejor alimentación, sino cambiar
sus hábitos alimentarios. Del objetivo planteado
deducimos lo que queremos comunicar, a quién, cómo,
cuándo y dónde.
Funciona como una guía para ajustar las acciones,
evaluar los mensajes y corregir errores. Si no está
formulado o es incorrecta su definición se producirá
un efecto dominó que perjudicará no sólo la comunicación
sino toda la acción.
Responde exactamente a las preguntas · ¿Para
qué se emite el mensaje? · ¿Qué se espera
lograr con él? · ¿Qué reacción se espera
del receptor?
Se deberá establecer cuál es la intención de la
comunicación:
Acción o concientización.
1- La Acción motiva a actuar de inmediato
(ejemplo: donar órganos, aportar apoyo humanitario,
girar fondos, etc.).
2- La Concientización refuerza, cambia o
crea una opinión nueva, a través de los valores.
Ambas, a corto o largo plazo, llevan al cambio de
actitud. El objetivo de la comunicación es estimular
la adopción de una idea, de una práctica o de ambas.
La adhesión puede incluir una propuesta de bien
social tangible o intangible. La clave es ¿qué
proceso de conducta por parte del receptor es posible
que se vea afectado? -Si el proceso de conducta
es de aprendizaje, el objetivo de la comunicación
será promover el conocimiento, el recordatorio y
la imagen favorables de la propuesta social. -Si
el proceso de los receptores se inicia con un compromiso
bajo, el objetivo de la comunicación será concientizar
a través de dispositivos polarizadores de la atención,
de modo que pueda generarse una adopción de prueba
de la propuesta social. Una vez que definimos el
problema y el objetivo debemos elaborar un resumen
o brief con los elementos más relevantes del
tema social:
· Análisis de la situación social.
· La comunicación de bien social hasta el momento
comunicada.
· Descripción de la solución al problema
social. · Análisis del receptor.
· Análisis del posicionamiento de la organización
(la imagen que tenemos de esta o la que deseamos
conseguir por parte del receptor).
· Fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades.
. Argumento racional o emocional para el grupo
objetivo.
Este documento se utilizará para elaborar la estrategia
de comunicación, donde se desarrollará el mensaje,
conceptos e ideas, piezas y los medios necesarios
para lograr los objetivos de comunicación.
Cada organización debe tener elaborado este informe
por cada campaña incluyendo la situación socio-cultural
y su relación con el tema social tratado, investigaciones
y resultados de la comunicación, para ser consultado
por otras entidades a través del Site o del e-mail.
De esta manera se obtiene mayor información disminuyendo
el aprendizaje de "Prueba y error" ya que a la hora
de salvar vidas la improvización puede ser fatal.
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