Los Wichi
Quiénes son y
como viven, aquellos que conocemos.
La Cultura
aborígen Wichi está considerada corno una Nueva
Cultura, formada por la fusión de los aborígenes
Matacos, que actualmente habitan Chaco, Chaco salteño y
Formosa.
Aculturizados de sus orígenes, toman elementos de
aquellas comunidades con las que interactúan, y las incorporan a
su propio Folklore de fusión. Sus primeros contactos los realizan
con la llegada de la Iglesia Evangélica Asamblea de Dios Noruega,
de ahí que parte de su idioma también posea vocablos de esta
lengua. A partir de la adopción del Cristianismo Evangélico como
su religión, comienzan a llamarse Wichis.
La comunidad aborígen WICHI,
se distribuye en las llamadas Misiones, formadas por distinto
número de familias, algunas de ellas con tres generaciones juntas.
El promedio de hijos de algunas Misiones es de 10 niños por familia.
La primer Misión que conocimos fue la Misión Wichi de Fortin
Dragones en la provincia de Salta en el año 1992, en
el Chaco salteño más específicamente. Esta primera Misión
está formada por un conjunto de mas de 90 familias. El
promedio de vida es de 50 años, por la mala alimentación, carencia
de recursos y falta de medicamentos. Tienen también un alto índice
de mortalidad infantil por enfermedades propias de la desnutrición
y por epidemias.
A esta Misión en el año 1993 se le sumó,
Hickmann, ubicada a 30 Km de la anterior ambas
pertenecientes al Departamento de San Martín de la Pcia. De Salta.
Pluma de Pato , perteneciente al Depto. de Rivadavia Norte
de la provincia, se agrega en el año l994, y Media Luna en
1998, sobre el río Bermejo, también separada de Dragones
por unos 25 Km de distancia, y un dificil camino de huella de
monte, en el mismo departamento de San Martín.
En este momento, esta última
Misión y la Escuela del Km 84, perteneciente a esta Misión se
encuentran autoevacuadas, pues quedaron bajo las aguas del Bermejo.
Todas las Misiones se hallan en una zona geográfica comprendida
entre el río Bermejo al sur, limitadas por Orán al oeste,
Tartagal al norte, y la provincia de Formosa al este,
están muy separadas entre si, y su acceso a veces resulta muy
dificultoso por las distancias y el camino, sobre todo en época
de lluvias, aunque éstas sean escasas.
Sus viviendas son chozas hechas con ramas
y Nylon negro, que les proveen como protección en la recolección
de porotos. Sus costumbres son nómades muchas familias se
trasladan constantemente en el Monte, en busca de comida (caza,
recolección y pesca), o leña para vender en el pueblo, que en
algunos casos se encuentra cerca de los asentamientos. Esta es
una sus formas de subsistencia. La otra y fundamental es la
creación de artesanías con fibras vegetales especialmente con
hilos de hojas de Yaguar: las famosas yicas, bolsas y adornos con
elementos de la naturaleza y figuras de animales del monte. El
hilo lo tiñen con la resina del algarrobo, que da color negro y
marrón, colores característicos de esta clase de
artesanías.
El hilado o tejido de una cartera, por ejemplo,
varía entre un día y una semana, según el tamaño y la cantidad de
personas que le dedican su tiempo en cada familia. Los chicos
suelen colaborar en la ejecución de las mismas, aprendiendo el
arte familiar desde temprana edad, y realizando collares y adornos
de semillas de algarroba, chañar, semillas de Palo blanco, de
Palo borracho y, algodón, y otras especies propias de
la zona. El arte de la madera lo desarrollan en Hickmann
representando casi exclusivamente pequeños mamíferos y aves,
observación directa de la naturaleza y elementos de uso cotidiano
como morteros y palos de amasar artesanales; son especialmente
observadores y muy habilidosos con sus manos. Sus arcos y
flechas, son aquellos que ellos mismos utilizan actualmente
para la caza de conejos y otros animalitos del monte que integran
su dieta casi exclusivamente carnívora. gama de adornos domésticos
dan muestra del talento manual de los wichi.
Las maderas más usadas son el
palo santo, palo blanco consideradas maderas preciosas,
guayacán negro, quebracho, palo amarillo. Algunas llevan
incrustaciones de huesos y para dar brillo utilizan cera de
panales abandonados para en el lustre.
La situación geográfica y
económica es otro problema- el clima está cambiando aceleradamente,
y en los últimos años se acentuaron las diferencias térmicas,
que les hace sufrir de frios desconocidos hasta hace un par de
aiíos, y de inundaciones y sequías agravadas por la mano del hombre
en desarmonía con el Medio ambiente. La población de animales
del monte disminuye porque cada vez hay mas desmonte indiscriminado:
no observando los principios naturales, la deforestación provoca
la merma de vida en el monte, fuente de alimentación para el aborigen.
Las empresas no consideran
que deforestando y utilizando las tierras para cultivo con
maquinarias que no requieren mano de obra, están creando mayor
desempleo y reducen el monte natural de manera alarmante, habitat
del aborigen y su sustento, provocando un enorme desastre
ecológico. Cuando el río Bermejo crece, por ejemplo en Media Luna,
pierden todo hasta sus vidas, a causa de las inundaciones, que
traen además cólera y cuando el río baja las aguas estancadas
provocan todo tipo de enfermedades por contaminación. El agua se
vuelve imposible de beber, los peces contaminados imposibles de
comer y vender.
La falta de integración del niño aborigen
en la escuela, surge por la diferencia idiomática: desde que el
niño nace escucha su lengua familiar Wichi, ellos desean
conservarla ya que es su patrimonio cultural, y en las escuelas
hay pocos maestros bilingües. También, muchas veces la
falta de elementos esenciales para la sociedad urbana, como las
zapatillas por ejemplo, acentúan la problemática, ya que en su
mayoría los niños aborígenes están acostumbrados a caminar
descalzos.
Una forma de integración que intentamos y
resultó, fue la donación de dos computadoras completas, que
recibimos de la empresa Química
Estrella, se instalaron en la Escuela donde concurren los
niños aborígenes, como un aporte que ellos mismos realizaban para
el mejoramiento de la calidad de enseñanza de la escuela, dado que
la sala de computación de la misma estaba precariamente equipada.
La consecuencia de ello fue que los niños aborígenes empezaron a
sentirse más seguros por el aporte realizado. Un objeto material
resultó un lazo de comunicación, jugando un papel importante en el
desarrollo de Consciencia de sus propias necesidades y toma de
decisiones del propio grupo para sí mismo.